Tiempo de elecciones

votoCompartimos el artículo de portada del Boletín Diocesano N°6 donde el Obispo de San Carlos de Bariloche, Mons. Juan José Chaparro hace una reflexión sobre este “tiempo de elecciones”.

“Muchas fechas importantes tenemos en estos meses en la Iglesia: día del catequista, el mes de la Biblia, etc. Pero quiero compartir con Uds. alguna palabra sobre este tiempo de elecciones en nuestro país.
En primer lugar, es una oportunidad que tenemos, como ciudadanos y como cristianos, de colaborar con el bien del país. Por supuesto, la democracia es mucho más que votar, ya que esta supone una real participación del pueblo a lo largo de la vida (interés por la vida de la sociedad toda, aportes con iniciativas a fin de mejorar el barrio, la ciudad, o el paraje, incluso decidiendo cosas importantes; por otra parte,  exigir a los gobernantes el cumplimiento de lo prometido). Pero es una buena ocasión para participar y aportar, para lo cual tenemos que informarnos, y llegar a decidir según nuestra propia capacidad y manera de ver. Todo esto supone cierto esfuerzo y empeño. Es más fácil no hacer nada y criticar…
Importante es el clima de respeto de los unos para con los otros, sobre todo escuchar, tratar de entender, y también proponer con libertad lo que se piensa…Más aún, en una comunidad cristiana, y ni que decir, en un pueblo o ciudad, es natural que haya diversas opiniones y opciones, porque somos distintos, gracias a Dios. En definitiva, se trata de evitar los fanatismos.
Los cristianos tenemos algunos criterios a la hora de elegir autoridades y proyectos, donde aparece nuestra visión cristiana de la vida, como la búsqueda del bien de todos los ciudadanos, y no de unos pocos,( a veces votamos de acuerdo a la promesa que nos hacen…un empleo, o algo más…), el respeto de la  vida humana (de toda y de todas),desde su concepción hasta el fin, el cuidado de toda la creación, la posibilidad de trabajo tierra y techo (las tres t que menciona el Papa Francisco) para todos (sería la cuarta t), la preocupación por los más desvalidos (la lucha contra la pobreza, el cuidado de la salud de todos, la lucha contra el narcotráfico y la trata de personas, etc.)
También es necesario pedir a los candidatos que definan sus proyectos de acción y no queden solo en esloganes, es decir, que sean claros sobre lo que piensan hacer, las decisiones importantes que piensan tomar, etc. No es menor, mirar a las personas mismas que vamos a elegir (lamentablemente se nos presentan listas interminables que a veces votamos a ciegas…), su honestidad, su historia personal, sus opciones vitales.
Por supuesto, para el cristiano, la vida de la humanidad  está en manos de Dios y es Él quien conduce la historia, pero somos nosotros los responsables en la realización concreta (Dios no es culpable si hay corrupción o clientelismo…o negligencia de nuestra parte). Por eso, junto a nuestra sana preocupación por la marcha de nuestros pueblos, oramos al Señor para que nos regale la lucidez necesaria para ver y comprender, paz para decidir lo mejor, y que El otorgue sentido de la justicia, grandeza de corazón y desprendimiento de las apetencias personales a quienes gestionan la vida pública.
Vivir en serio el Evangelio de Jesús y  anunciarlo a otros es un buen camino para aportar al bien de la sociedad. Hombres y mujeres sanos, con capacidad para convivir y encontrarse con otros ciudadanos, construyendo una vida según el Reino de Dios, no es poca cosa. Pero por otra parte, es importante  capacitarnos para entender el complejo mundo de la sociedad, y también ver qué podemos hacer por ella. Ser cristiano no significa ingenuidad e incapacidad para actuar, sino, como dice Jesús, sean astutos como serpientes y mansos como palomas.
Con mi abrazo y bendición”
+ Juan José Chaparro cmf

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